Pretendía ser salvada
¡Hola! Hace tiempo que no subo nada, pero ha llegado el verano, y eso significa que voy a escribir más. Esta vez os traigo una pequeña descripción-narración de un sueño que tuve hace unas semanas. Realmente, éste me impactó muchísimo. Aún lo puedo recordar con claridad. Y es que, el mundo de los sueños es apasionante. De hecho, ya me lo había demostrado Maggie Stiefvater.
Nunca me cansaré de hablar de sueños, ellos son mágicos, son misteriosos y tienen algo, quién sabe, ¿especial?. Son como pequeños regalos de nuestro inconsciente, pero, ¿qué tan in- consciente es? Quizá sepa muchísimo más que nosotros. En sí, somos poderosos sin saberlo, los sueños son la prueba de ello. Ellos siempre han sido los que me han empujado a escribir. Cojo ideas de ellos, y sobre esa base escribo mis historias. Así han nacido la mayoría de mis personajes.
Pero, bueno, que me enrollo. ¿Porqué creéis que os digo que soñéis de día y durmáis de noche?
Ale, disfrutarlo y muchas gracias por leerlo. Sin lectores alguien que escribe no tiene mucho sentido.
Pretendía ser salvada
Imagino que ella tendría sus sueños. No sé, si los habría cumplido. También, supongo que tendría metas, familia y amigos. Estaba segura de que era una chica atrevida, su pelo blanco hablaba por si solo. Ella parecía ser fría y seria aunque amable al mismo tiempo. Si la hubiera llegado a conocer antes, hubiéramos sido buenas amigas. Sentí, al verla, como si lo supiera acerca de ella. Concluí que, debimos de ser almas gemelas que no llegaron a conocerse. Deseé haberlo hecho.
Recuerdo estar en el coche, aburrida, mirando a través de la ventana los edificios de siempre. Me iba perdiendo en mis pensamientos hasta que llegué a una avenida, bastante larga. Solía tener muchos semáforos y siempre era un aburrimiento pasar por ahí. Esta vez, vi un vaivén de personas, luces y un pequeño atasco.
Conforme nos íbamos acercando, me vi sumida en una tragedia. Parecía que una ambulancia acababa de llegar. Solo pude distinguir unos cuantos médicos frustrados, cinco o seis alrededor de una chica, en posición fetal. Ella estaba gris, tenía el pelo blanco y aparentaba mi edad. Por debajo de ella, un rojo amargo había teñido el asfalto.
Desconozco porqué rechacé la idea del asesinato en seguida. Su expresión mostraba miedo y dolor. Mostraba tanta tristeza que la idea de que la hubieran matado no era posible. Había sido ella, quien había tomado la decisión. No obstante, nadie nos lo puedo confirmar. Fue una simple corazonada.
En un instante, la imagen de la chica desaparecía conforma iba avanzando por la carretera. Pensé que, a pesar de haber visto la escena por unos segundos, se me olvidaría. Pero, la tragedia no había terminado. Mientras avanzaba, la carretera me iba mostrando charcos rojos. Unos más hondos que otros, más delgados, más pequeños y más grandes.
La chica, se había desangrado hasta morir durante kilómetros de carretera. Había mucha sangre, y tanta cantidad, indicaba que no podía estar viva. Entonces, la imaginé, con un corte en cualquier parte de su cuerpo, vagando sola. Entonces, intenté entrar en su mente, preguntándome en qué estaría pensando ella mientras caminaba tan desamparada. Quizá, con la herida ya hecha se arrepintió o pretendía ser salvada. De hecho, pasear por una carretera tan transcurrida sola, llamaría la atención.
Ella pretendía ser salvaba, estaba segura. Pero ya era tarde, su piel había perdido el color, estaba chamuscada y podrida junto a médicos frustrados. ¿Qué le habían hecho? ¿Quién había provocado que ella acabará así? No pude evitar sentirme culpable. En sí, todos lo éramos. Si la hubiera conocido antes, esto no hubiera ocurrido.
¿Qué somos?- me pregunté- ¿Asesinos en traje con familias que no merecemos? Lo que acababa de ocurrir era culpa de todos. Pero nadie parecía sentir nada. La gente, seria, iba pasando, miraba curiosa unos segundos y acto seguido apartaban la mirada, seguían andando y se olvidaban. Estaban más preocupados por sus problemas.
Las lágrimas del cielo borrarían la sangre, pero no el recuerdo. Y las personas, que tan solo veían los charcos, se lamentaban sin saber, que los verdaderos culpables eran ellos.
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Palabras de la administradora del blog:
El suicidio es un gran problema actualmente. Tomáros esto como una pequeña crítica extraída de mi sueño. Espero que os sirva de algo, y os aconsejo que si conocéis a alguien que se haga daño o que ponga estados en instagram de que se quiere morir, no os lo toméis como una llamada de atención. Ayudarle todo lo que podáis.
BUENO QUE ME PONGO SERIA. Espero que os haya gustado y os haya hecho pensar. Intentar ser amables con la gente y ayudar a los tristes.
Un consejo: Soñar de día y dormir de noche.
Desconozco porqué rechacé la idea del asesinato en seguida. Su expresión mostraba miedo y dolor. Mostraba tanta tristeza que la idea de que la hubieran matado no era posible. Había sido ella, quien había tomado la decisión. No obstante, nadie nos lo puedo confirmar. Fue una simple corazonada.
En un instante, la imagen de la chica desaparecía conforma iba avanzando por la carretera. Pensé que, a pesar de haber visto la escena por unos segundos, se me olvidaría. Pero, la tragedia no había terminado. Mientras avanzaba, la carretera me iba mostrando charcos rojos. Unos más hondos que otros, más delgados, más pequeños y más grandes.
La chica, se había desangrado hasta morir durante kilómetros de carretera. Había mucha sangre, y tanta cantidad, indicaba que no podía estar viva. Entonces, la imaginé, con un corte en cualquier parte de su cuerpo, vagando sola. Entonces, intenté entrar en su mente, preguntándome en qué estaría pensando ella mientras caminaba tan desamparada. Quizá, con la herida ya hecha se arrepintió o pretendía ser salvada. De hecho, pasear por una carretera tan transcurrida sola, llamaría la atención.
Ella pretendía ser salvaba, estaba segura. Pero ya era tarde, su piel había perdido el color, estaba chamuscada y podrida junto a médicos frustrados. ¿Qué le habían hecho? ¿Quién había provocado que ella acabará así? No pude evitar sentirme culpable. En sí, todos lo éramos. Si la hubiera conocido antes, esto no hubiera ocurrido.
¿Qué somos?- me pregunté- ¿Asesinos en traje con familias que no merecemos? Lo que acababa de ocurrir era culpa de todos. Pero nadie parecía sentir nada. La gente, seria, iba pasando, miraba curiosa unos segundos y acto seguido apartaban la mirada, seguían andando y se olvidaban. Estaban más preocupados por sus problemas.
Las lágrimas del cielo borrarían la sangre, pero no el recuerdo. Y las personas, que tan solo veían los charcos, se lamentaban sin saber, que los verdaderos culpables eran ellos.
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Palabras de la administradora del blog:
El suicidio es un gran problema actualmente. Tomáros esto como una pequeña crítica extraída de mi sueño. Espero que os sirva de algo, y os aconsejo que si conocéis a alguien que se haga daño o que ponga estados en instagram de que se quiere morir, no os lo toméis como una llamada de atención. Ayudarle todo lo que podáis.
BUENO QUE ME PONGO SERIA. Espero que os haya gustado y os haya hecho pensar. Intentar ser amables con la gente y ayudar a los tristes.
Un consejo: Soñar de día y dormir de noche.

me encanta, se sabe que es arte verdadero no por las palabras, si no por lo que transmite, me ha parecido precioso de verdad ❤️
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